Ir al contenido principal

LA BIBLIA DEL DIABLO

Dicen que un monje benedictino cargaba con un gran pecado. Como consecuencia, fue castigado a morir emparedado. El monje prometió, entonces, que mientras moría de hambre y sed escribiría en una sola noche un libro que contuviera la sabiduría del mundo y que homenajease al convento. Una empresa harto difícil de cumplir y que el monje comenzó a dar por imposible a medidda que se acercaba la medianoche. Decidió rezar pidiendo ayuda, pero no al Dios que había deshonrado, sino a Lucifer, a quien ofreció su alma inmortal a cambio de concluir el libro.
El Diablo, codicioso del alma humana, aceptó el trato y le entregó la obra completa, pero con una condición: el monje debería dibujar en una página en blanco a su benefactor como muestra de gratitud. Otras versiones aseguran que fue el propio Diablo el que introdujo su propia efigie para confirmar su autoría.
La única referencia al supuesto monje que escribió esta biblia es una firma que lo señala como  “Hermann inclusis” (Germán, el recluso).


Comentarios

Entradas populares de este blog

CODEX UNICORNIS

 “¡Atención! Vendrá una edad en que la ciencia oscurecerá por doquier las esperanzas de los hombres. Carros de hierro rodarán por la tierra, que se endurecerá y vaciará para soportar su peso. El aire se llenará con el clamor de muchas voces. Plagas y enfermedades desconocidas serán multitud. La esfera de la Luna retendrá las huellas del calzado del Hombre. Dos reinos poderosos se disputarán el mundo, y se volverán contra él, hasta que el suelo y el mar enfermen, y el viento se convierta en un flujo de vapores envenenados. Y todo hombre será puesto a prueba dolorosamente, de tal modo que al fin ninguno escapará de la opción entre la Luz y la Oscuridad. Entonces, en el Tiempo de la Gran Purificación, volverá el Unicornio con gran fuerza. Se mantendrá en los límites de nuestra realidad, sembrará en nuestra mente sueños de una edad más brillante en el futuro;  serán muchos los ansiosos por verle en su forma verdadera. Pero el Unicornio es una criatura es...

CALDERO DE BRUJAS

Una de las tantas fantasías que rodean a la existencia de las brujas, es su vuelo. Para algunas culturas, ellas vuelan a sus reuniones bajo la forma de bolas de fuego, las cuales según las leyendas, aparecen sobre la tierra y el mar. Es posible que la fosforescencia de las olas haya sugerido esa idea a los pueblos costeros. Muchas veces, esas bolas de fuego descienden sobre las copas de los árboles y los hombres pueden extinguirlas mediante el uso de pócimas adecuadas. Quienes no vuelan en forma de bolas de fuego, cabalgan animales, sobre todo búhos, antílopes y leopardos, todos ellos criaturas nocturnas. Las brujas poseen poderosas pócimas para volar, o varitas mágicas o escobas, sobre las que cabalgan por los aires. Las varitas mágicas pueden ser rojas o negras. La negra puede sumir a los hombres en un profundo sueño, o resucitar a los muertos. La roja invierte esos encantamientos antes de la madrugada. También pueden montar en serpientes, a las que se las considera dobles de l...

EL BESO DE LA MUERTE

Antigua tradición esotérica conocida como "Mors osculi". Se la llama tradición esotérica puesto que alude a una experiencia recogida en ciertos textos que no tienen ninguna voluntad de ser públicos sino la de testimoniar en ciertos círculos a una experiencia de la muerte que no es el común. Morir antes de morir, o la muerte como una iniciación religiosa o espiritual. En estos casos, el encuentro entre el ser humano y la muerte que lo visita, es distinto a la venida del funesto esqueleto con una guadaña. La muerte se presenta como aliado y colaborador. Se ha concentrado en un personaje que refleja, como si fuera un espejo, al propio individuo a quien se presenta. Una sombra, una oscuridad, un espectro delimitado que se abalanza sobre el ser vivo y lo besa. En algunos textos religiosos y esotéricos, se habla de un beso en la boca como el momento de la auténtica iniciación, cuando el candidato muere al mundo exterior y nace a un mundo nuevo. El Talmud expresa: Al morir p...